A pesar del tiempo en que vivimos, inmersos en la globalización económica e ideológica, que nos impide pensar que un mundo mejor sea posible, muchos creíamos no hace mucho en la posibilidad de un mundo más justo e igualitario. Quizás fue solamente un sueño, pero la apariencia, dentro de los círculos "revolucionarios", era muy real. Como banda sonora, la música de los cantautores predecía un horizonte en el que los hombres seríamos hermanos, la riqueza repartida y la explotación del hombre por el hombre abolida. Por encima de todas las voces, la de Víctor Jara, un valiente y comprometido cantautor chileno del cual la leyenda contaba que murió desangrado, con las manos y la lengua cortadas a manos del alzamiento militar de Pinochet el 11 de septiembre de 1973. Víctor Jara, eso si, murió salvajemente torturado el 16 de septiembre de 1973 en el Estadio Chile que hoy lleva su nombre, quedando en la memoria colectiva como estandarte de la lucha por la igualdad de los hombres y de los pueblos.

A pesar de todo lo que ha cambiado la percepción del mundo, lo atado que todo nos parece, muchos bebimos de esta copa de aspiraciones sociales y políticas; en mi caso determinó y sigue marcando con intensidad la elección de prioridades en lo laboral, en lo educativo, me jode muy mucho la trivialización de los sufrimientos humanos y de las injusticias. Cuando elegí la profesión de educador buscaba aportar algo a las personas socialmente más vulnerables y aunque con el tiempo la mirada es menos ingenua y mi trabajo ha derivado hacia un campo menos "social" (igualmente comprometido con las personas) intento aplicar los fundamentos y poner mi granito de arena y sigo teniendo en el afán esa motivación primaria.
Ya no cantamos estas canciones, pero en nuestra base siguen apretando las exigencias que lanzaban hacia los acomodados que tuviéramos un mínimo de decencia solidaria. Por eso este pequeñito homenaje a Víctor Jara y a todos aquellos que pusieron la banda sonora de "luchemos por un mundo mejor".
Homenaje a Víctor Jara
Repito estas palabras con voz que se me escapa
a sitios donde crecen el crimen, la amenaza,
la fiera soledad de los que a hierro matan.
Pienso en la última tarde cantando tus canciones
frente a la gran montaña, pienso en tu muerte sucia,
batido por los golpes, los gritos y las balas.
Escucho tus silencios, largos como la lluvia
regresando a tu casa.
Repito tus caminos, tus ojos, tus mañanas, perdidos por el agua.
Grito tu voz clavada contra el alba desnuda
levantándose izada como un toro que surge
en una tarde clara frente a la tierra parda.
Repito estas palabras con voz que se me escapa
a sitios donde crecen el crimen, la amenaza,
la fiera soledad de los que a hierro matan.
Pienso en la última tarde cantando tus canciones
frente a la gran montaña, pienso en tu muerte sucia,
batido por los golpes, los gritos y las balas.
Letra y música: José Antonio Labordeta/ Álbum: Tiempo de espera (1975)
http://www.youtube.com/watch?v=3If4Ca-5mzY
Juan Sin Tierra - SKA-P
Manifiesto
Yo no canto por cantar
ni por tener buena voz,
canto porque la guitarra
tiene sentido y razón.
Tiene corazón de tierra
y alas de palomita,
es como el agua bendita
santigua glorias y penas.
Aquí se encajó mi canto
como dijera Violeta
guitarra trabajadora
con olor a primavera.
Que no es guitarra de ricos
ni cosa que se parezca
mi canto es de los andamios
para alcanzar las estrellas,
que el canto tiene sentido
cuando palpita en las venas
del que morirá cantando
las verdades verdaderas,
no las lisonjas fugaces
ni las famas extranjeras
sino el canto de una lonja
hasta el fondo de la tierra.
Ahí donde llega todo
y donde todo comienza
canto que ha sido valiente
siempre será canción nueva.
Víctor Jara - Canciones Póstumas
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